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lunes, 5 de mayo de 2008

Campo de Amapolas al oleo - Calonge

Las amapolas tiñen de rojo los campos cada primavera.

Los herbicidas se aplican en las cosechas para destruir las ‘malas hierbas’ con ello también a las amapolas, esto hace que normalmente solo las contemplemos en las veredas de los caminos de tierra. Cuando nos encontramos un campo medio abandonado, ya sea porque su dueño cansado de no sacarle rentabilidad a su cosecha, haya decidido dedicarse a la vida comtemplativa, como este en Calonge (Girona) no puedes evitar pintarlo. Medidas (15P) 65 x 50 cm

AMAPOLA (Papaver rhoeas)
Castellano:
Amapola, Abadol. Catalán: Abadolera, Rosella. Vasco: Lodebarr. Inglés: Corn Poppy, He, Poppy. Francés: Coquelicot, Pavot rouge. Alemán: Klatschrose


Tradicionalmente, se ha utilizado en hechizos de fertilidad, amor, dinero y suerte. Una antigua "receta" dice que al echar semillas de amapola en la comida de la persona amada, ésta cae rendida de amor.

3 comentarios:

Rodrigo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rodrigo dijo...

El color es anterior a la forma, y el subconsciente adjudica color a los estados de ánimo y a los afectos, poca gente logra hacerlo, tu estás entre los que sí.
Cada pincelada de oleo, presa voluntaria de su destino, brilla con la luz de los grandes. Ánimo!

Me sorprenden gratamente algunas de tus obras Antonio..
Un saludo: R

Anónimo dijo...

Y me pregunto sin embargo porqué no contínuas en color. Borroso como la meta de Richter.
Sí, la ambigüedad es delicada, pero es un arma de doble filo.
En el arte, la ambigüedad puede ser mucho más sugerente que los sentidos claros y directos. Vaya, no “puede ser”, siempre lo es. La ambigüedad puede ser más misteriosa y atractiva, ardua y a la vez liviana. Sin embargo, cuando no es bien manejada, sólo encubre una forma de placer. No es logro. No es rosa de significados, no es bomba de perfumes, no es signo plurívoco. No es analogía, no es poesía, no es nada más que una tomadura de pelo.

Pero cuando la ambigüedad es recurso, cuando la ambigüedad es artefacto, cuando es mecano del ingenio y del sentido lúdico o del sentido poético o del sentido melancólico, la ambigüedad acierta en el blanco. Y acierta en el blanco precisamente porque el disparo atomizado de sus proyectiles no es descuidada ni desganada eyaculación, es tiro de la ballesta de Tell.
Sí, sigue.
Un abrazo sin bigote: R